jueves, 25 de abril de 2019

VOTAR, A PESAR DE TODO


A pesar de que existen no pocas razones para sentirnos desmotivados a la hora de votar, creo que puede ser positivo votar. Aunque tenemos el temor, no sin razón, de que así le hacemos el juego a quienes han reducido nuestra democracia al ejercicio del voto, impidiendo luego o no potenciando la PARTICIPACIÓN ciudadana los demás días del año. A pesar de que nuestro voto pueda convertirse en manos de los que gobiernan en arma arrojadiza contra nosotros como ciudadanos, contra la naturaleza amenazando su supervivencia, o contra la paz sembrando de misiles la tierra de los pobres. A pesar de todo merece la pena votar aunque sea en blanco, siempre que no nos situemos ante este triste panorama con mentalidad fatalista, como si esto tuviera que ser así, sin remedio. ¡No! Todo lo que es fruto de la acción humana puede ser cambiado y transformado cuando nuestro voto va acompañado de un ejercicio permanente de responsabilidad para frenar las anomalías presentes en nuestra democracia como:
- el crecimiento insoportable del aparato burocrático que se convierte en una sangría del dinero público a favor del enchufismo.
- la supremacía de los intereses particulares o de partido sobre los intereses generales.
- el clientelismo fomentado por algunos partidos cambiando el proyecto político electoral por vallas publicitarias, “para que gane el que mejor se anuncia”, y mejor vende la imagen.
A pesar de todo merece la pena votar siempre que:
-nos situemos ante la campaña electoral con una actitud  crítica, reflexiva, analizando los mensajes, para descubrir, lo que pueda haber en sus portadores de arrogancia,  engaño con promesas fáciles irrealizables, intereses ocultos para mantener el sistema económico-social, o la honestidad, la promesa sincera y realista, la apuesta leal por un cambio que responde a las verdaderas necesidades de los más débiles y devuelvan el protagonismo a la sociedad, favoreciendo la participación diaria desde las asociaciones vecinales, y así poder construir con nuestro voto una sociedad distinta, más humana, más justa y solidaria.

Sé que el número de los creyentes, que como tales se plantean su voto, es minoritario, aunque el número de bautizados sea mayoritario. Pero como perteneciente a ese pequeño grupo les invito a evitar la tentación de considerar desde la indiferencia las diversas opciones políticas, como si todas fueran iguales, o pretender inventar una política de apellido cristiano como alternativa a la actual. Ésta es la que hay y este es el mundo que existe. Esta es la masa en la que Jesús nos dice que “tenemos que ser levadura”. El creyente en Jesús no juzga de la bondad o maldad de la política según la promesa que algunos hacen de defender los intereses religiosos, sino según la defensa real y diaria que hacen de los derechos humanos.

- Manuel Gaitero -

5 comentarios:

Juan de la Fuente dijo...

Me alegra poder tener contacto contigo en este momento tan crucial y añadir a los mensajes que nos asaetean, este tuyo tan evangélico, y con todos ellos juntos reflexionar seriamente antes de emitir mi voto. Y ya, en otro orden de cosas, también me alegro porque no podrán decirnos que los que somos habituales visitantes de este blog somos "tres patas para un banco" pues contigo dejará de tambalearse y evitaremos su caída. Un fuerte abrazo.

Alberto Revuelta Lucerga dijo...

La cuarta pata es sólida, decente, inteligible y bien fundada. El padre Gaitero en estado puro.

Anónimo dijo...

Como quiera que la expresión ¡vaya tres patas para un banco! suele aplicarse a tres personas con los mismos o parecidos defectos, me alegra la incorporación de una cuarta que aporte solidez y decencia a 'este blog'. Y así, con otras muchas aportaciones, colaboraciones, comentarios, el 'banco' 'dejará de tambalearse y evitaremos su caída'.
Y lograremos cumplir el propósito, el deseo, de sus fundadores: 'los seminaristas de San Bartolomé se reencuentran aquí'.
Gracias Manolo, amigo, compañero. Un abrazo en la Alegría Pascual.
Luis.

Anónimo dijo...

'Dicho lo cual'(como repiten algunos, hablando en 'terulianés' o 'politiqués'), 'a estas alturas de la película' y 'con la que está cayendo', no me parece que se pueda juzgar sobre 'la bondad de los partidos políticos' por la 'defensa real y diaria' que hacen de 'los derechos humanos'.
Más bien creo que los conculcan, se creen con 'poder' para concederlos y otorgarlos. Y hasta se atreven a inventar e 'imponer' nuevos, 'progresistas' y falsos 'derechos' sin 'obligaciones'...
Por lo demás, cordialmente de acuerdo, Manolo.

Anónimo dijo...

Quizás el segundo comentario a 'DE BUENAS NOTICIAS' estuviese mejor situado aquí.
Gracias, a los tres, por permitirlo. Y tolerarlo.