ENCUENTRO

Varios de nosotros nos hemos puesto las pilas y hemos pensado CONVOCAROS A UN ENCUENTRO en Cádiz el día 11 de Mayo, Viernes.

La excusa fantástica es sentarnos a comer con CUATRO DE NUESTROS ANTIGUOS PROFESORES: Alfonso Castro, Juan de la Fuente, Alfonso Guerrero y Antonio Troya.

Hemos reservado en el Restaurante Zona Franca de Cádiz (Glorieta de la Zona Franca) donde nos esperan ese día a todos los que deseemos y podamos acudir.

Pagaremos alrededor de 13 euros por persona.

Parece que las 13:00 sería buena hora para empezar a vernos.

ES IMPORTANTE que me aviséis a mí (Juan Vinuesa) por correo electrónico o por WhatsApp (645836296) ANTES DEL DÍA 30 DE ABRIL con objeto de concretar el menú y las plazas. También Luis y Andrés están dispuestos a recibir vuestros avisos.

Creo que es una buena alegría la que comunico. ¿A que sí?

lunes, 17 de abril de 2017

56 - Aurea mediocritas




José Antonio Hernández Guerrero
Tras leer detenidamente algunos comentarios que he recibido, he llegado a la conclusión de que, en el artículo anterior titulado “La mediocracia”,  no me expliqué con suficiente claridad.  Por eso me permito insistir en que mi crítica a la entrega pasiva a la televisión -al imperio de la “mediocracia”- pretendió ser, justamente, una defensa de una manera sencilla y natural de vivir la vida humana. La denuncia de “esa amplia masa de adictos televidentes que alimentan su débil imaginación y llenan su vacío pensamiento con los productos más insustanciales que les proporciona la ya no tan pequeña pantalla” quiso ser una reivindicación de algunos valores muy nuestros que, en estos días, están en peligro. Me refiero a esos comportamientos orientados en el sentido inverso al camino que nos traza la publicidad: hacia ese mundo masificado, mecanicista, agresor de la naturaleza y lleno de tensiones bélicas; hacia esas metas opuestas a nuestra cultura del sur, a nuestra manera meridional de entender la vida.
Tiene razón el filósofo Alfonso Guerrero cuando afirma que no podemos descalificar la mediocridad de una manera absoluta; que no podemos menospreciar la aspiración a una existencia serena, apacible y tranquila, ni desestimar el deseo de una vida alejada de la convulsión febril, de los conflictos paroxísticos; que no podemos censurar el proyecto de una vida sobria, dedicada al ocio fecundo, alejada de las inextinguibles ambiciones, retirada de la agitación nerviosa y apartada de la luchas feroces por el poder.  
Yo también apuesto por esa mediocridad calificada de dorada -"aurea mediocritas"- que, desde que la proclamó Horacio, ha sido celebrada por los poetas y ha constituido, para muchos, una fuente de bienestar íntimo y de felicidad honda.
Aunque a veces los critiquemos, en el fondo anhelamos seguir el ejemplo de tantos paisanos nuestros que prefieren ganar menos dinero y disfrutar tranquilamente del tiempo. Probablemente sin saberlo, están imitando a Horacio cuando rehusó el cargo de secretario de Augusto para permanecer en el campo y defender allí su tranquilidad y su ocio sin molestar a nadie en provecho del cultivo de sus letras y de su filosofía, para dedicarse a sus poemas, (“Dichoso aquel que de pleitos alejado…”), a esos versos que sirvieron de inspiración a Garcilaso en la “Flor de Gnido” y a Fray Luis de León en su “Oda a la vida retirada” que comienza con estas palabras: “Qué descansada vida / la del que huye del mundanal ruido / y sigue la escondida / senda por donde han ido / los pocos sabios que en el mundo han sido”.

¿Qué nos importa que quien acaricia el anhelo de paz o que quien valora el goce de la soledad en el retiro de la naturaleza, el disfrute de la serenidad (epicúrea y estoica) y su amor a la dorada medianía, no haya bebido directamente en la fuente clásica de Horacio? Creo que deberíamos hacer una relectura de los vicios morales y reinterpretarlos desde la perspectiva del bienestar físico y mental. Si fuéramos menos ambiciosos, probablemente se nos reduciría el riesgo de padecer un infarto y nos bajaría el nivel de estrés y de colesterol.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No te falta razón, José Antonio, cuando escribes sobre 'mediocracia' entendida como dictadura, imposición o manipulación de algunos 'medios' (especialmente televisivos) sobre 'esa amplia masa de adictos televidentes'...
Que 'se alimentan pasivamente' no sólo con 'repetidas historias' de 'frívolo cotilleo' sino también con manipuladoras imágenes (emitidas con insufrible machaconería por esos mismos 'medios') de las 'inextinguibles ambiciones', 'agitaciones nerviosas' y 'luchas feroces por el poder' protagonizadas por los políticos de turno...

Juan de la fuente dijo...

Como en multitud de casos parecidos, también en la definición del término 'mediocre' y de la cualidad correspondiente 'mediocridad' el latín nos juega malas pasadas. El diccionario de la RAE, atenta a la evolución en el uso de estos términos, registra tajantemente dos significados: 1. De calidad media. 2. De poco mérito, tirando a malo. No es este el sentido que albergan estos términos en latín. De ahi que la traducción del conocido sintagma "aurea mediocridad" es invariablemente " medianía dorada" nunca "dorada mediocridad". Así cuando Alfonso Guerrero sale en defensa de la mediocridad relativizando su rechazo, en realidad se está refiriendo a la moderación y a la sencillez de vida. Está en la onda de Fray Luis en sus admirables versos, que a todos nos emocionan en cada lectura.
Por más que Julio Casares integre a los referidos vocablos en una amplia lista de sinónimos, hay un sema que difunde a su alrededor un tufillo repelente que ofende a sus congéneres

Anónimo dijo...

Anónimo Anónimo dijo...
Sin pretensión de estar 'en posesión de la verdad' (ni de la 'postverdad' ¡líbreme Dios!) arriesgo una doble interpretación/definición del término 'mediocracia':
1.- Utilización de los 'mass media' y otros 'medios de comunicación' (autobuses, pancartas, escraches, pintadas, pareados, megáfonos) para 'agitación, movilización y adoctrinamiento de masas'.
2.- Asalto e instalación en el poder (¿'empoderamiento'?) de los 'mediocres'...

Anónimo dijo...

Supongo, Juan, que habrás querido escribir en latín 'aurea mediocritas'. ¿O no? Gracias.

Juan de la fuente dijo...

Efectivamente: "aurea mediocritas"' aunque abrigo serias dudas sobre la intervención del corrector digital en el cambio. De todas modos muchas gracias, pues en varios repasos no he detectado el error: tan convencido estaba de haber escrito la frase en latín.