martes, 6 de diciembre de 2016

ESDRÚJULO SIN EQUIS

 


Entre tanto “analfabeto funcional”, tanta víctima de la Logse, de la Lomce y sus cambios, modificaciones y componendas políticas. Entre los atrapados por las, mal llamadas, “redes sociales”. Entre los viciados por el tuiteo, el guasapedeo, los muñequitos y los “playstations”, no es difícil encontrar multitud de disparates ortográficos…
Por ejemplo, “clitorix”. Así escrito,  sin tilde y con equis. Tal como Asterix y Obelix.
Tampoco es raro que los concejales, y las concejalas, de la igualdad de la mujer, los trabajadores sociales, y las trabajadoras socialas, empleen expresiones (extraídas del tertulianés progre y postmoderno)  con las que pretenden justificar sus enchufes y mamandurrias y alardear de su activismo feminista/liberador y de su igualitarismo partidista…
Sin ir más lejos. Aquí en Cádiz, en el Palillero, en Sanjuandedió.
Se ha dicho (risum teneatis)  que “es un servicio de intermediación para, siguiendo pautas y protocolos baremizadores,  priorizar el empoderamiento y la autoestima mediante la estimulación del propio….”esdrújulo”. (Sin equis, claro).
O sea…¡la gallina!




                                                                                          Luis J. Suárez Alvarez
                                                                                           DNI 31062170

                                                                                            Cádiz.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Dignidad







José Antonio Hernández Guerrero


“La dignidad del puesto que ocupo me impide que atienda directamente el teléfono”. Esta fue la respuesta que me dio la semana pasada un alto cargo político al que, aturdido por aquel timbre impertinente, me atreví a sugerirle que lo descolgara. Me acordé, en ese momento, de aquel obispo preconciliar que, sentado solemnemente en su sillón, dejó que unos cerrajeros desmontaran la puerta de su despacho porque su secretario particular no estaba allí para abrirla: “¡Cómo Nos –exclamaba- vamos a ejecutar estas funciones”. Ahora mismo un amigo me acaba de decir: “Yo, por dignidad, no permito que mi mujer baje la bolsa de la basura al contenedor de la esquina”. Y un colega defiende que “para dignificar su asignatura no tiene más remedio que suspender a la mayoría de los alumnos”.
La dignidad es un concepto ambiguo. No depende de las insignias que lucimos en las chaquetas o de los títulos que coleccionamos en las vitrinas. No aumenta a medida en que crecen las riquezas, el poder o la ciencia. No confundamos la grandeza con la magnitud; la nobleza con el señoritismo; la importancia con la vanagloria; el valor con el precio; el prestigio con la popularidad y la calidad con la cantidad. La dignidad no estriba en las insignes prebendas o en los cargos honoríficos, ni el brillo de las apariencias coincide con la sustancia de la realidad, ni el ruido de la publicidad con las nueces de los hechos: no es oro puro todas las baratijas que relucen en las solapas. La dignidad nada tiene en común con la jactancia, con la presunción o con la arrogancia, sino que se encuentra, justamente, en su cara opuesta. La dignidad humana guarda una relación directa con la integridad, con la generosidad, con la sencillez, con la naturalidad y, a veces, con la pobreza; depende más de la manera de trabajar que del puesto que ocupamos. Si es cierto que las peanas altas empequeñecen las figuras, también es verdad que, cuanto más bajitos somos más nos encantan las tarimas, los púlpitos y los escenarios.             
     

sábado, 3 de diciembre de 2016

A CONTRA MANO


Cuando un automovilista bien por error o a conciencia circula en una autovía por el carril contrario el peligro de accidente es grande porque la colisión con otro vehículo fácilmente está servida y en ella “paga justo por pecador”.

En ocasiones, en la vida de las personas se da esa circunstancia. Nos damos cuenta de ello cuando hemos recorrido unos pocos o quizás muchos kilómetros, pero la conciencia de circular por una vía que no pretendemos se nos presenta más tarde o más temprano en un primer plano. Hay que pararse, razonar y rectificar la ruta porque “el suicido” no solo perjudica al actor sino al entorno que no comprende esa situación.

Plantarse y decir QUE NO cuesta un esfuerzo que, posiblemente, no queramos asumir porque es más fácil seguir y decir que sí que, “en principio”, presenta menos problemas.

Estar en el lugar físico o espiritual que no deseamos es ir a contra mano por la vida que, pienso, no es recomendable para disfrutarla “en este valle de lágrimas” que se nos predicaba cuando éramos niños.

Algeciras, 2.12.2016
Andrés Baquero

martes, 29 de noviembre de 2016

AB IMIS FUNDAMENTIS


Prescindible 1. Veintiséis años, alta, vestida con un chandal de los chinos, la piel estropeada, el rostro color gris tierra, ojeras oscuras, pelo recogido. La envía una hermana de las jesuitinas que ayuda en la caritas parroquial. 10.30 de la mañana. Llueve en Sevilla. La barriada de por sí ajada y triste, se mira hoy miserable. Madre soltera, sin pareja actual - "más me vale y ojalá dure" - un niño de nueve años cuyo padre desapareció de su vida y de la de su hijo hace nueve años y nada se ha sabido de él. Otro de seis meses. El padre en prisión condenado a ocho años, sentencia firme. ¿Por qué, señora?. "Me maltrataba a diario, me pegaba cuando venia borracho un día sí y otro también y con cuatro meses de embarazo me pegó una cuchillada en la barriga". El niño está apuntado solo con ella en el registro civil. El padre, hoy preso, no lo quiso reconocer. Ahora desde la cárcel quiere instar una demanda de reconocimiento de su paternidad. Y la mujer que tengo delante tiene miedo y no quiere que pueda conseguirlo, por eso viene. El local donde recibimos es una clase que está junto al despacho de caritas y se usa para apoyo escolar por las tardes y ella trae aquí " a mi mayor" y......llora en silencio unos minutos. No tienen ingresos fijos de ningún origen ni de ninguna clase. Hace una escalera dos veces a la semana, 100 euros al mes. Enganchada la luz, el agua que no la paga, la comunidad ni se sabe, la comida se la pasa la parroquia. Y....qué más?. "Verá usted, la primera mujer del padre del niño y yo nos llevamos bien y sus tres hijos entre doce y dieciséis años, una hembra y dos varones, también. Pero tenemos miedo porque a la niña el padre la obligaba a chuparsela, "perdone por hablarle así", cada vez que iba borracho. Y lo han denunciado y "ahora tenemos miedo de él y de los amigos que entran y salen de prisión por la droga, no nos vayan a hacer algo....". 11.30 llueve y llora Sevilla. Dice Rankin creador del inspector Rebus en "Perros salvajes", que la novela pretende describir "el peso de las malas decisiones y lo que ocurre cuando pierdes la oportunidad, la única que tienes".


Prescindible 2. Es madre de un hombre de 29 años preso por vender drogas, aunque tiene otros seis hijos todos varones, todos parados. El que ahora está en prisión, empezó a pincharse y luego a fumar y otra vez a pincharse cuando tenía 16 años y ha estado entrando y saliendo de la cárcel donde ahora ha recalado por enésima vez. Tiene una tibia mal soldada y recibe tratamiento con regularidad, esa no es la causa que la trae hoy. Entre la última condena "pagá" y la que ahora cumple vivió en pareja con una muchacha de 18 años a la que dejó embarazada; recién parida, él ingresó en prisión y desde entonces no ha vuelto a ver al niño porque no se lo lleva la madre del zagal. El mismo día que vino la policia por él, la mujer se fue a vivir con un hombre del que está ahora embarazada y le ha dicho a la abuela, la madre del preso, que ni por soñación va a llevar al niño a la cárcel para que "..lo vea el mamón de su padre que mientras estuvo con ella le quitaba el dinero para comprar droga". Viene la madre en nombre de su hijo para ver si podemos lograr que el juez obligue a llevar al niño a la cárcel para que lo conozca el padre. No tienen libro de familia, no está reconocido en el registro civil. "Nos han dicho que don XXX saca a los "enganchaitos" de la cárcel en libertad, pero cobra mucho y "yo tengo seis hijos paraos tós, con chiquillos y alguno con nietecillos". Y si pide prestado el dinero, los clanes que controlan la droga se lo dan a duro por peseta. Si no devuelven en plazo corren los intereses y si no paga en hora hay que dejar la casa y se la quedan ellos para sus trapicheos. (Pisos francos para gentes en busca y captura, depósitos de droga, de armas, domicilios para familias que han de salir de sus localidades por la ley del exilio). El transfer de Pogba al Manchester United ha costado el equivalente a 6.250 años del salario interprofesional mensual de un trabajador en Francia en este año de gracia de 2016.


Prescindible 3. Recibo a dos adolescentes, cosa infrecuente. Ella 14 años, él 16; compañeros del centro educativo. Una niña, con aspecto de niña, con ropa de niña y gestos de niña y cuerpo de niña. El un poco más hecho, pero no mucho más. No aciertan a empezar. "¿Cuando nace un niño hay que decir los nombres de los padres?". Recibo el aviso de emergencia meteorológica del nivel más alto. Un rato de llanto de ella y de no saber qué hacer del muchacho. Silencio. "Es que vamos a tener un hijo, la he dejado embaraza". Cuando lo han contado en sus casas, a ella, en hogar monoparental como dice lo correcto socialmente, le ha dicho su madre que debe abortar; a él que tendrá que buscar trabajo para alimentar y cuidar del niño y de la madre si no quiere abortar la chica. Otra salida propuesta por las dos familias "dais el niño a una mujer que no pueda tener hijos, pero que tenga dinero para criarlo bien". En casa de ella entran 426 euros al mes. En la de él, padre parado, tres hermanos más chicos, su madre camarera de pisos en un hotel a media jornada, 500 al mes. Contesto a la pregunta primera y les explico dibujando en un folio lo que es el registro civil, lo que es entregar un niño sin que intervengan los organismos encargados de la adopción, las consecuencias de mentir al decir de quién es el niño. Muy mascaito como el Piyayo. "Y ¿si aborto?". ¿Tú quieres abortar?. "No, señor, pero me da mucho susto tener un niño porque no se si voy a poder llevarlo adelante y vivir la vida. Tengo una fatiga por dentro como si me fuera a morir". Angor animi. ¿Y tú, titi?. "No se....lo que quiera ella". La madre de ella no quiere oír hablar del niño ni está dispuesta a que se quede en su casa si no aborta y lo tiene. Los padres de él los recibirían en casa, pero él tendría que buscar algún chapú o algo para sacar dinero. Dile a tu padre, hablo al chaval, que venga el miércoles a hablar conmigo para ver cómo podemos arreglar el salario social o alguna prestación de la Seguridad Social. Dejadme unos días para pensar y nos vemos dentro de una semana. La niña, de pie y medio llorando, es más niña aún. No saben cómo despedirse. Salen. Jean Jacques Sempé, prestigioso dibujante de editoriales, tipo Forges y otros, de casi noventa años, ha declarado hace pocas semanas "...los fuertes aplastan a los débiles y hoy ya casi no existe la piedad. Lo llevo mal, porque esa brutalidad no me gusta".


Entre los cuatro juristas que asistimos a seres humanos perfectamente prescindibles en cuatro vertederos sociales de esta ciudad cuajada de vírgenes con brocados y cristos lacerados en madera, hemos recibido en las últimas dos semanas treinta y ocho personas, casi el sesenta por ciento mujeres. Mujeres que intuyen y saben que son perfectamente prescindibles para la marcha y funcionamiento de la producción, para la creación de riqueza, para el I+D; ellas y sus hijos y sus hombres y exhombres. Guardan todo lo que saben y viven en su corazón que una espada atravesó hace tiempo.


Leo estos días los tratados de la desesperación de Pascal.


Alberto Revuelta.

lunes, 28 de noviembre de 2016

RITA Y FIDEL (RI.FI.FI.)




Fidel, Fidel, Rita, Rita: La Vida que Dios nos da, nadie nos la quita.
Por ello, ni peregrinaciones laicistas, ni manifestaciones, ni concentraciones.  Ni desfiles/caravanas militares/fúnebres con restos o cenizas, desde La Habana a Santiago de Cuba…
Tampoco, celebraciones festivas, ni brindis y jolgorios jubilosos, en Pequeña Habana o Miami…
Y –afirmaba Foxá- “los minutos de silencio son ‘la cáscara vacía de la oración’ que se ha quedado sin su meollo, sin su dulce amado centro que es Dios”.
“Toda la ignominia que ha rodeado la muerte de Rita Barberá, empezando por ese grotesco minuto de silencio que le dedicaron (o se negaron a dedicarle) quienes antes la habían empujado a la muerte se explica porqué España (¿También Cuba?) es una cáscara vacía que se ha quedado sin Dios”
Sin Dios, si Fe, sin Fi.des.
O sea, ni gritos ni silencios.
Ni uno, ni cinco, ni diez minutos.
Padrenuestro.




                                                                                               Luis J. Suárez Avarez
                                                                                               DNI 31062170

                                                                                                Cádiz.

domingo, 27 de noviembre de 2016

El mal humor





Tener “mal humor” no es lo mismo que tener un “humor malo”. El primero indica un defecto psicológico, mientras que el segundo revela una escasez de imaginación. Un “genio” -sin adjetivos- es el artista o el científico que, por su originalidad, por su lucidez, por su agudeza o, a veces, por su oportunidad, destaca sobre el común de los seres humanos, sobresale sobre los hombres y sobre las mujeres normales. Es, por lo tanto, un tipo raro, excepcional y extraordinario que nos llama la atención y que nos causa la sorpresa. Pero, si a esta palabra le añadimos el adjetivo “mal” o “malo”, no sólo matizamos su significado, sino que lo cambiamos totalmente. Como es sabido, cuando afirmamos que un señor o una señora tienen  “mal genio”, no queremos decir que es un “genio malo”, sino que posee “mal carácter” o “mala leche”; aseguramos que es “antipático”, “insoportable”, “fastidioso” y “desagradable”.
Aclaro estas distinciones a propósito de una de las conclusiones a las que han llegado los especialistas que intervinieron en el Seminario del Humor que organizamos hace ya algún tiempo: todos estaban de acuerdo en que es saludable para el alma y para el cuerpo manifestar las sensaciones y exteriorizar los sentimientos: las sensaciones agradables y también las desagradables, los sentimientos positivos y también los negativos.

El que reprime las alegrías y, sobre todo, el que guarda los malos humores, disimula los rencores o camufla las antipatías -afirmaron- corre el riesgo de que le aumente la presión sanguínea y de que sufra un infarto, de que padezca úlceras de estómago, de que contraiga la gripe y hasta de que muera de cáncer. Los sufrimientos interiores y los disgustos mal digeridos –explicaron- se somatizan en forma de dolencia física con diferentes síntomas y de distinta gravedad. Por eso es bueno y necesario que, de vez en cuando, hablemos, nos quejemos y lloremos. Nuestro interior es una caldera cuya presión hemos de aflojar liberando los buenos y los malos humores.

NOBLEZA DE ESTIRPE


Hemos hablado de la necesidad del talento poético y de un constante esfuerzo por superarse en los que aspiran a tan noble ejercicio. Parece ser que el hijo mayor del cónsul Lucio Pisón no necesitaba que lo convencieran de esto. Ya lo dice Horacio: (Ars poetica, 386-390)
Id tibi iudicium est, ea mens;
Este es tu criterio, este tu convencimiento.
No obstante, si algún día se decide a escribir algo, tiene que leérselo a un buen crítico. Horacio nombra a Espurio Mecio Tarpa, como ejemplo de crítico severo y exigente.
siquid tamen olim
Scripseris, in Maeci descendat iudicis aures
Et patris et nostras
Sin embargo si algún día algo
Llegas a escribir, haz que llegue a oídos del crítico Mecio
A los de tu padre y a los míos
Y no basta con esto. Antes de publicarlo hay que pensárselo mucho. Nada de precipitación.
Nonumque prematur in annum
Membranis intus positis;
Y se retenga hasta pasados ocho años
Guardando dentro de casa los pergaminos.
La intención de Horacio, puesta de relieve con la hipérbole, es inculcar en los destinatarios de su Epístola la necesidad de dejar guardado en la casa un tiempo prudencial el borrador escrito en pergaminos, para efectuar las oportunas correcciones  y poder perfeccionar el estilo. Como escribe a continuación, si se edita demasiado pronto ya no tienen remedio los posibles fallos.
  Delere licebit
Quod non edideris: nescit vox missa reverti.
  Se podrá borrar
Lo que no hayas editado: la palabra emitida no sabe volver.
El comentario de estos cinco versos podría llenar un libro. En primer lugar presenta como ineludible la labor de un buen crítico. Lo que requiere en el escritor primerizo y no primerizo una buena dosis de humildad. A veces nos entusiasmamos con lo que sale de nuestra pluma y necesitamos que alguien nos abra los ojos y nos muestre los fallos que hemos cometido.
Luego nos recomienda el maestro venusino que no tengamos prisa en publicar lo escrito. Pero con la lectura de los tres siguientes versos descubrimos otras cosas muy curiosas.
El verbo “premere” significa ‘oprimir, apretar, coger fuertemente, retener’. Entre sus derivados  hallamos términos muy relacionados con la literatura y la comunicación: prensa, imprenta, impresión.
Con su utilización Horacio quiere que nos imaginemos los escritos como poseídos de la misma impaciencia de su autor por verse publicados, y por eso hay que aguantarlos para que no se escapen. Han de permanecer prisioneros, si no en una cárcel, en un correccional, ya que la mención de pergaminos nos hace pensar en su uso para borradores en sustitución de las tablillas de cera.
Y la pena impuesta es in nonum annum, ‘hasta el año noveno’. No pocos traductores, entre los cuales se encuentra el galardonado con el premio nacional de traducción, traducen “durante nueve años”. Lo que yo aprendí en el Seminario y en Sintaxis  latinas tradicionales es que, cuando en latín se emplea el numeral ordinal en la expresión de la duración, se rebaja una unidad al convertirlo en cardinal en su traducción al castellano.
El tiempo de retención de estos peculiares prisioneros se prolonga “hasta entrado el año noveno” es decir, “ocho años completos”. La índole del verbo latino, por el significado durativo de su lexema, expresa una acción prolongada en el tiempo, y el complemento circunstancial constituye su límite.
Modernamente se establece una estrecha relación entre el lexema del verbo y el uso de los tiempos. Se distingue entre una acción verbal de aspecto puntual y otra de aspecto  durativo.
Esta distinción es muy importante. Y se puede aclarar con un ejemplo que hace tiempo ardo en deseos de comentar y ahora ha llegado el momento de extinguirlo.
En la parte posterior de los asientos de aviones de una Compañía aérea, reza la siguiente advertencia:
“Abróchese el cinturón mientras está sentado”.
“Abrocharse” es un verbo de acción puntual. En su lexema lleva incluido el significado de ‘realización en un punto de la línea del tiempo’. Una vez abrochado el cinturón, la acción no admite ninguna determinación de su duración. Mientras está sentado un viajero no puede cumplir la orden de abrocharse el cinturón.
Como este mismo viajero tiene prohibido mantenerse en pie durante el viaje, estaría obligado a emplear todo el tiempo de la travesía en abrocharse y desabrocharse sin parar el cinturón, lo que  le impediría leer, tomar un refresco o dar una cabezadita. Y, por parte de la Compañía, se vería en la imposibilidad de hacer negocio con la venta de bebidas y aperitivos.
Lo más sorprendente de tal despropósito es que lo he comentado con algunos conocidos y hasta ese momento no habían caído en la cuenta.
“Edideris” es una forma del verbo “edere” del que se deriva edición, editorial. Relacionada con el lenguaje tenemos “vox” ‘voz’ que incluso aparece en la cabecera de algún periódico que se proclama “vocero” de la ciudad nombrada a continuación. Y, por último, el participio “missa” se relaciona con las palabras compuestas emisión y emisora, derivadas del verbo “mitto”.
La pregunta que se nos ocurre hacer en este momento es: ¿Cómo pueden cumplir estos medios de comunicación , diarios, emisoras de radio, televisiones, el consejo horaciano de mantener un tiempo de reflexión, no de ocho años, sino de diez minutos o de media hora, con la premura de tiempo que requiere su profesión?
Hay expresiones que se prodigan de un tiempo a esta parte que me causan asombro por su utilización más mecánica que otra cosa. Y en ese espacio de tiempo podrían reflexionar sobre la conveniencia de su empleo.
Hace veinticinco años oí por primera vez de labios de un profesor universitario la palabra “optimizar”. Después vengo oyendo otra parecida que también me hace pensar: “minimizar”. No sé si algún día se inventará “pesimizar” para emparejarla con la primera y seguir la senda de “maximizar”.
Sé que ya esta tendencia es imparable. Pero con “mejorar” y “reducir” podríamos aviarnos. Lo otro es demasiado pretencioso. Con esa ola de maximalismos y minimalismos me da la impresión de que Gulliver está más relacionado con la imprenta que Gutenberg, su famoso inventor.
Como en ese campo me considero incapaz de ejercer cualquier influencia, me conformaría con que comentaristas deportivos y tertulianos, cada uno en la parte que les toque, se moderaran en el uso de los siguientes latiguillos:
“La verdad es que…”, “a partir de aquí”, “sí o sí”, “de alguna manera”, y otros por el estilo. Y a los comentaristas deportivos en particular, además de rogarles que moderen el reiterado uso del “a partir de aquí”, pongo en su conocimiento que no me interesa saber si tal o cual jugador perteneció al Cádiz, o si “el jugador chileno ha derribado al uruguayo”, cuando están jugando dos equipos españoles, ni mucho menos que “el saque de costado favorece los intereses del equipo califal”, cuando lo que estoy viendo por televisión es que el saque de banda lo está realizando un jugador del Córdoba.

Algún lector, si lo hubiere, quizás estará preguntándose la razón del título tan nobiliario que he puesto a este escrito. La explicación es bien sencilla. Dada la esclavitud a que nos somete la técnica, lo primero que se pone es el título para ir archivando el artículo a medida que se va escribiendo. Como pensé llegar a unos versos más adelante, que es donde cobra su sentido, y me he detenido en cierto chismorreo literario, habrá que esperar el comentario siguiente.

domingo, 20 de noviembre de 2016

LA BOMBILLA




Lo suyo es la docencia.Una lástima que apenas haya podido ejercer tan digna profesión de enseñante , al ser “liberado” para cumplir la tarea, no menos digna,  de activista, luchador sindical y de los “trabajadores anticapitalistas” de la enseñanza…
Pero, gracias a la voluntad soberana del pueblo, y de “su gente”, las aguas han vuelto a su cauce.
Su paso por la Universidad no ha sido en vano. Allí aprendió –“fueron las primeras palabras que le dijo su profesora de Historia de América”- que “los españoles no descubrimos nada, América ya existía”….Aunque tal obviedad no ha sido obstáculo para que –en unión de su adjunta doña María- sentando cátedra tuitera y guasapeando en el móvil, pudieran “adoctrinar” a quienes todavía tienen tiempo, humor y paciencia para escucharles. Y oírles afirmar, con absoluto rigor histórico, que ”nativos antillanos y de otras latitudes fueron marcados a hierro”. Que la “historia de los imperios ha teñido ríos de sangre, desde el Nilo hasta el Mekong”. Y que  “los españoles en América cometieron un genocidio”…
Bueno, pues todas esas “enseñanzas” palidecen ante la última.
A nuestro “Sabio Profesor” (como personaje de tebeos) se le ha encendido una luz sobre el molondro.
Y nos  ha impartido su postrera Lección Magistral sobre Economía de Mercado:
“La venta no depende del número de bombillas”…
Ahí queda eso. Para la posteridad.


                                                                                           Luis J. Suárez Alvarez
                                                                                           DNI 31062170

                                                                                            Cádiz.

sábado, 19 de noviembre de 2016

AGRADECIMIENTO A LOS MÁS CERCANOS



    Debo empezar diciendo y proclamando un agradecimiento a todas las personas que, de una manera u otra, han dejado o han recibido mis huellas. No siempre los recuerdos son lo suficiente amplios como que nadie quede en el olvido. Por ello, pido disculpas, Pero, por otra parte, esta mañana quiero hacer una mención especial a unas personas que han influido en mi vida, de una manera especial:
  • Juan de la Fuente, mi profesor de Lengua y Estilística en tercer curso, decía “Es muy fácil: hay que saber elegir los medios de expresión para manifestar realidades y sentimientos”. Lo entendí. El  Lingüista francés Pierre Guiraud lo diría así: “ El aspecto de lo enunciado que resulta de una elección de los medios de expresión determinada por la naturaleza y las intenciones del sujeto que habla o escribe”. Juan de la Fuente me lo había puesto sencillo, incluso con la forma elegante de vestir su “manteo”.
  • Antonio Carrillo: “Hay que ser siempre feliz, a pesar de las dificultades. Sin embargo, hay que estar preparado y saber decir:…homo tamen”. Edward Schillebeeckx: “ Soy verdaderamente un hombre feliz” “Los Sacramentos son el medio específicamente humano del encuentro con Dios”.
  • Antonio Troya, gran Teólogo y Matemático. “En las Matemáticas también habla Dios”. “Cuando una teología  puede nutrir a la generación siguiente es una gran teología, continúa la gran Tradición Teológica” E. Schillebeeckx.
  • Ildefonso Castro; Mi profesor de Filosofía. Entre silogismos también se descubrían las personas, en la búsqueda de la verdad y la autenticidad actuaba el Superior. (Gracias). Leonardo Bof nos dice; “La humildad es una virtud, la humillación es pecado”.
  • Alfonso Guerrero Gallego Superior cercano y humano.
  • Enrique Arroyo Camacho: gran compañero y Superior con el que estuve ayudándole de prefecto
  • Pablo Álvarez, Rector y Profesor de Teología. La sombra de la Autoridad.
  • Francisco González Metola. Rector cercano. Hombre Bueno.( proceso de beatificación)
  • Recordar aquel profesor de Sagrada Escritura, franciscano, que nos abrió el camino en la profundización bíblica y nos cargó de apuntes de los conocimientos más recientes de aquella época del Concilio después del Concilio Vaticano II.
  • Debo terminar diciendo como San Juan: · “ Si mencionara a todos los demás y compañeros no cabrían…”


                                                           Juan de Dios Regordán Domínguez